Se crió en Klagenfurt, ciudad de Austria al sur del país sobre el lago Wörthersee, amando a los animales, jugando con muñecas y caballos al estilo cowboy, caballos que la sensibilizaron y la encantaron. Creció sabiendo de disciplina para montar y competir. Trabajó mas tarde, de jovencita en el club al que iba, montando otros para mantener al suyo, el costo de su entrenamiento y su actividad en competencias, combinando compromiso y placer, trabajo y estudio que atender. Sin interferencias, sin fiestas ni vicios, sin distracciones que alteraran su sueño de ser campeona olímpica o tener su club de caballos, Viajó a Viena para estudiar Economía Internacional, trabajar en un negocio de Donuts, entrenar y competir, y de pronto, sufrir la perdida de su gran compañero de equipo tras una lesión irreparable que la obligó a acompañarlo a un sueño eterno.

Pero la vida seguía su curso y Johanna su camino. Siguió adelante, se dedico a la preparación de caballos nuevos traídos de Irlanda, domándolos y preparándolos para terceros.

Llegó a Uruguay por caballos y conoció a su pareja, hoy padre de sus hijos Benjamín y Raquel, quienes conforman su amorosa familia.

Conoció también a una reconocida criadora de hanoverianos del departamento de Maldonado y de su haras eligió al primer potro que preparó para equitación en nuestro país, lo llamó Jasmín, la acompañó en el primer tramo de su desarrollo y lo perdió accidentalmente un día de tormenta eléctrica.

En adelante fueron preparados Blessing, Unique, Imbatible, Lucky Charm y Bolt, todos competidos y destacados con su monta y hora espera por Prince Charming, aún en proceso de amansamiento, próximo a doma y formación. Johanna elige y prepara también los caballos para gran parte de sus jinetes y amazonas. Su alumnado incluye niños en formación, jóvenes de entre 10 y 16 años en su mayoría chicas talentosas y competitivas, entrenadas en dressage y salto, mayores con experiencia o en proceso, todos comprometidos con sus caballos y sus rutinas ya sea por el gusto de montar o por compromiso con el deporte y sus competencias.

Todos los días son un desafío para Johanna, para sus alumnos, para sus caballos y para su staff de caballerizos que entrado el amanecer se disponen al trabajo, a recorrer los boxes, a repartir el desayuno a sus huéspedes equinos, un pan de alfalfa y una medida de ración según peso y actividad, a liberarlos al verde a piquetes pre establecidos según edad y carácter,… Todos los días son una nueva oportunidad para afianzar relaciones y binomios para las pistas y para la vida.

Johanna Walter es reconocida por su talento para el deporte mas noble y cada fin de semana se pone a prueba ella misma y su equipo de salto, en nombre de su Club Hipico Austro Uruguayo, participando en competencias federadas y trayendo satisfacción, premios y campeones al departamento de Maldonado.