En una época marcada por la redefinición en la relación que se mantiene con el vestir, surge un nuevo concepto de guardarropa, basado en lo esencial.
Armario consciente es un término bastante nuevo que hace referencia a un guardarropa inteligente y responsable con el planeta.
Para lograrlo es fundamental comenzar por conocer nuestro armario actual, que no es un mueble más, es de los más misteriosos y personales que hay en una casa, porque es una proyección inconsciente de nosotros mismos.
Por lo tanto, hacernos conscientes de nuestra relación con él y entender porque tenemos el armario que tenemos es el primer gran paso que nos va a conducir naturalmente a un armario consciente y feliz que nos inspire cada día, y al mismo tiempo cuidar el medio ambiente.
Entrar en el armario es vivir un proceso emocional y todo lo que hoy hay en él es sumamente revelador de muchísimos aspectos nuestros.
Expresa la imagen que tenemos de nosotros mismos, nuestras emociones, el momento que estamos viviendo, nuestra relación con lo material, nuestros vínculos sociales, nuestras experiencias vividas y hacia dónde vamos.
También tiene la particularidad de darnos respuestas de algunas cosas que estamos buscando.
Es realmente una herramienta muy poderosa que tenemos para autodescubrirnos.
En nuestro guardarropa vamos a encontrar prendas y complementos que nos encantan y hacen feliz, que son coherentes con nuestro estilo actual y son funcionales a nuestras actividades.
Estas son las prendas y complementos que van a formar parte de nuestro guardarropa presente.
También vamos a encontrar otro grupo de prendas que nos generan dudas y no sabemos bien qué hacer con ellas.
Muchas veces esas dudas están relacionadas a apegos emocionales que generamos con las prendas y los complementos porque los vinculamos con etapas de nuestra vida, con sentimientos vividos, con seres queridos.
En ese caso se puede hacer una pequeña selección y guardarlas en una caja especial.
Y por último vamos a tener un grupo formado por prendas que nunca usamos o no nos favorecen, que tienen mucho uso y están gastadas o que en realidad no nos gustan o no nos hacen feliz.
Con este grupo deshacete de todo! Regalalo, donalo o vendelo.
Pero no te quedes con esas cosas porque ya no están hechas para vos, no están hablando de tu presente, no tienen tu misma vibración.
Porque vamos cambiando, se va transformando nuestra vida y el Armario debe ser un reflejo de eso. Entonces si dejamos cosas que no utilizamos, que no nos gustan, que no definen nuestro yo presente, vamos a tener energía estancada en nuestro Armario, que nos llega, nuestra mente lo sabe y a nivel emocional también.
Una vez que se hace este trabajo se obtiene muchísima claridad y se avanza en autoconocimiento.
Esto nos permite ser conscientes de cada cosa que elegimos que forme parte de nuestro guardarropa y también se va a ver reflejado en la manera de comprar, porque ya no se va a consumir desmedidamente y tantas veces sin sentido.
En definitiva se trata de encontrarnos en nuestro armario con esas prendas con las que siempre nos vemos bien, nos hacen feliz, cuentan historias y hablan de nuestra esencia.
Es el objetivo fundamental de cualquier Armario.

Micaela Achaba